Anarquies

En tiempos de cuarentena: Pueblos del mundo, ¡un esfuerzo más! per Raoul Vaneigem

El mundo cambia de base

El shock del coronavirus no ha hecho más que ejecutar el juicio que pronuncia contra sí misma una economía totalitaria basada en la explotación del hombre y de la naturaleza.
El viejo mundo desfallece y se derrumba. El nuevo, consternado por la acumulación de ruinas, no se atreve a retirarlas; más asustado que resuelto, lucha por recuperar la audacia del niño que está aprendiendo a caminar. Como si haber llorado mucho tiempo por el desastre hubiera dejado al pueblo atónito.
Sin embargo, quienes han escapado de los tentáculos mortales de la mercancía están de pie entre los escombros. Están despertando a la realidad de una existencia que ya no será la misma. Desean liberarse de la pesadilla que les ha asestado la desnaturalización de la tierra y de sus habitantes.

¿No es esta la prueba de que la vida es indestructible? ¿No se rompen sobre esta evidencia, en la misma resaca, las mentiras de arriba y las denuncias de abajo?
La lucha por lo vivo desdeña las justificaciones. Reivindicar la soberanía de la vida es capaz de aniquilar el imperio de la mercancía, cuyas instituciones son mundialmente sacudidas.
Hasta el día de hoy no hemos luchado más que para sobrevivir. Fuimos confinados a una jungla social donde reinaba la ley del más fuerte y del más astuto. ¿Vamos a romper el encarcelamiento al que nos obliga la epidemia del coronavirus para volver a la danza macabra de la presa y el depredador? ¿No es evidente para todos y todas que la insurrección de la vida cotidiana, que en Francia fue presagiada por los chalecos amarillos, no es otra cosa que la superación de esta supervivencia que una sociedad de depredación no ha dejado de imponernos cotidiana y militarmente?
Lo que ya no queremos es el fermento de lo que queremos

La vida es un fenómeno natural en ebullición experimental permanente. No es ni buena ni mala. Su maná igual nos regala la colmenilla como la amanita faloides. Está en nosotros y en el universo como una fuerza ciega. Pero ha dotado a la especie humana de la capacidad de distinguir la una de la otra, ¡y un poco más! Nos ha armado de una conciencia, nos ha dado la capacidad de crearnos a nosotros mismos recreando el mundo.
Para que olvidáramos esta extraordinaria facultad fue necesario que pesara la carga de una historia que comienza con las primeras Ciudades-Estado y termina –tanto más rápido en cuanto le pusimos las manos encima– con el desmoronamiento de la mundialización del mercado.
La vida no es una especulación. No tiene nada que ver con las marcas de respeto, de veneración, de culto. No tiene otro sentido más que la conciencia humana con la que ha dotado a nuestra especie para iluminarla.
La vida y su significado humano son la poesía hecha por uno y para todos y todas. Esta poesía siempre ha brillado en los grandes levantamientos de la libertad. Ya no queremos que sea, como en el pasado, un relámpago efímero. Queremos poner en marcha una insurrección permanente, como el fuego apasionado de la vida, que se calma pero nunca se apaga.
Es desde el mundo entero que se improvisan los trazos de una canción. Es allí donde nuestra voluntad de vivir se forja rompiendo las cadenas del poder y de la depredación. Cadenas que nosotros, mujeres y hombres, hemos forjado para nuestra desgracia.
Estamos en el corazón de una mutación social, económica, política y existencial. Este es el momento de “Hic Rhodus, hic salta, ¡Aquí está Rodas, salta aquí!”. Esta no es una orden de reconquistar el mundo del que hemos sido expulsados. Es el soplo de una vida que el irresistible impulso de los pueblos restaurará a sus derechos absolutos.
La alianza con la naturaleza exige el fin de su explotación lucrativa

No hemos tomado suficiente conciencia de la relación concomitante entre la violencia ejercida por la economía en contra de la naturaleza que saquea y la violencia con la que el patriarcado ha golpeado a las mujeres desde sus comienzos, tres o cuatro mil años antes de la llamada era cristiana.
Con el capitalismo del dólar verde, el brutal saqueo de los recursos terrestres tiende a dar paso a las grandes maniobras de soborno. En nombre de la protección de la naturaleza ahora se le pone un precio. Así sucede en los simulacros del amor cuando el violador se viste de seductor para poder atrapar mejor a su presa. Hace mucho tiempo que la depredación recurre a la práctica del guante de terciopelo.
Estamos en un momento donde una nueva alianza con la naturaleza reviste una importancia prioritaria. Por supuesto, no se trata de encontrar –¿cómo podríamos hacerlo?– la simbiosis con el entorno natural en el que evolucionaron las civilizaciones recolectoras antes de que fueran suplantadas por una civilización basada en el comercio, la agricultura intensiva, la sociedad patriarcal y el poder jerarquizado.
Pero, se entenderá, ahora se trata de restaurar un entorno natural donde la vida sea posible, el aire respirable, el agua potable, la agricultura librada de sus venenos, las libertades de comercio revocadas por la libertad de lo vivo, el patriarcado desmembrado, las jerarquías abolidas.

Los efectos de la deshumanización y los ataques dirigidos sistemáticamente contra el medio ambiente no tuvieron necesidad del coronavirus para demostrar la toxicidad de la opresión del mercado. Por otro lado, la gestión catastrófica del cataclismo ha expuesto la incapacidad del Estado para mostrar la más mínima eficacia fuera de la única función que puede ejercer: la represión, la militarización de los individuos y de las sociedades.

La lucha contra la desnaturalización no tiene nada que ver con las promesas y las loables intenciones retóricas, sean o no sobornadas por el mercado de las energías renovables. Se basa en un proyecto práctico que se apoya en la inventiva de los individuos y de las colectividades. La permacultura que renaturaliza las tierras envenenadas por el mercado de los pesticidas es solo un testimonio de la creatividad de un pueblo que tiene todo para ganar destruyendo lo que ha conjurado su pérdida. Es tiempo de prohibir esas granjas de concentración, donde el maltrato de los animales fue específicamente la causa de la fiebre porcina, de la gripe aviar y de las vacas enloquecidas por la locura del dinero fetichizado que la razón económica tratará una vez más de hacernos tragar, si no digerir.
¿Tienen un destino tan diferente al nuestro estas bestias de carga que salen del confinamiento para entrar en el matadero? ¿No estamos en una sociedad que distribuye dividendos al parasitismo corporativo y deja morir a hombres, mujeres y niños por falta de medios terapéuticos? Una imparable lógica económica alivia así las cargas presupuestarias atribuibles al número creciente de ancianos y ancianas. Aboga por una solución final que impunemente los condene a morir en casas de retiro que carecen de recursos y de auxiliares de enfermería. En Nancy, Francia, un alto funcionario de la salud declaró que la epidemia no es una razón válida para no reducir más las camas y el personal hospitalario. Nadie lo echó con una gran patada en el culo. Los asesinos económicos son menos conmovedores que un enfermo mental que corre por las calles blandiendo el cuchillo de la iluminación religiosa.
No estoy apelando a la justicia del pueblo, no estoy abogando por degollar a los villanos del volumen de negocios. Solo pido que la generosidad humana vuelva imposible el retorno de la razón de mercado.
Todas las formas de gobierno que hemos conocido han quedado en bancarrota, desmoronadas por su cruel absurdidad. Depende del pueblo implementar un proyecto de sociedad que devuelva a los humanos, animales, plantas y minerales una unidad fundamental.
La mentira que califica como utopía tal proyecto no ha resistido el shock de la realidad. La historia ha golpeado a la civilización de mercado con la obsolescencia y la locura. La construcción de una civilización humana no solamente se ha vuelto posible, sino que ha allanado el único camino que, apasionada y desesperadamente soñado por innumerables generaciones, se abre al final de nuestras pesadillas.
Porque la desesperación ha cambiado de bando, pertenece al pasado. Todavía nos queda la pasión de un presente que construir. Nos tomaremos el tiempo para abolir el time is money que es el tiempo de la muerte programada.

La renaturalización es un caldo de culturas nuevas en el que tendremos que buscar a tientas entre la confusión y las innovaciones en los dominios más diversos. ¿No hemos dado ya demasiado crédito a una medicina mecanicista que suele tratar a los cuerpos como un mecánico trata el automóvil confiado para su mantenimiento? ¿Cómo no desconfiar de un experto que te repara para enviarte de vuelta al trabajo?
El dogma de lo antinatural, martillado durante tanto tiempo por los imperativos productivistas, ¿no ha contribuido a exasperar nuestras reacciones emocionales, a propagar el pánico y la histeria de la seguridad, exacerbando así el conflicto con un virus que la inmunidad de nuestro organismo habría tenido alguna posibilidad de apaciguar o volver menos agresivo, si no hubiera sido socavada por un totalitarismo de mercado al que nada inhumano es extraño?
Hemos sido abrumados hasta la saciedad con el progreso de la tecnología. ¿Para lograr qué? Los transbordadores celestes a Marte y la ausencia terrestre de camas y de respiradores en los hospitales.
Seguramente habrá más para maravillarse en los descubrimientos de una vida de la que ignoramos todo, o casi todo. ¿Quién lo dudaría? Exceptuando a los oligarcas y sus lacayos, a quienes la diarrea mercantil los vació de su sustancia y a quienes vamos a confinar en sus letrinas.
Terminar con la militarización de los cuerpos, las costumbres, las mentalidades

La represión es la última razón de ser del Estado. Él mismo sufre la presión de las multinacionales que imponen sus dictados a la tierra y a la vida. La previsible adjudicación de la responsabilidad de los gobiernos responde a la cuestión: el confinamiento habría sido pertinente si las infraestructuras médicas hubieran permanecido eficientes, en lugar de sufrir la ruina que conocemos y que fue decretada por el deber de la rentabilidad.
Mientras tanto –hay que decirlo– la militarización y la ferocidad de la seguridad solo han tomado el relevo de la represión en curso en todo el mundo. El Orden democrático no podría haber deseado un mejor pretexto para protegerse de la ira del pueblo. Encarcelamiento en casa, ¿no era el objetivo de los dirigentes, preocupados por el cansancio que amenazaba a sus secciones de asalto de aporreadores, de sacadores de ojos, de asesinos a sueldo? Qué bonito ensayo general para esta táctica de encapsulamiento utilizada contra los manifestantes pacíficos que exigían, entre otras cosas, la rehabilitación de los hospitales.
Al menos hemos sido advertidos: los gobiernos harán todo lo posible para hacernos transitar del confinamiento al nicho. ¿Pero quién aceptará pasar dócilmente de la austeridad carcelaria a la comodidad del servilismo remendado?

Es probable que la rabia del encerrado haya aprovechado la oportunidad para denunciar el sistema tiránico y aberrante que trata al coronavirus de la misma manera que ese terrorismo multicolor con el que el mercado del miedo hace sus grasosos pastelitos.
La reflexión no se detiene ahí. Piensa en esos escolares que, en la tierra de los derechos humanos, han sido obligados a arrodillarse ante la bofia del Estado. Piensa en la misma educación, donde el autoritarismo profesoral ha obstaculizado durante siglos la curiosidad espontánea del niño y ha impedido que la generosidad del conocimiento se difunda libremente. Piensa hasta qué punto el encarnizamiento concurrente, la competencia, el arribismo del “quítate tú para ponerme yo” nos han confinado a un cuartel.
La servidumbre voluntaria es una soldadesca que marcha al paso. ¿Un paso a la izquierda, un paso a la derecha? ¿Qué importa? Ambos permanecen en el Orden de las cosas.
Cualquiera que acepte que se le ladre por encima, o por abajo, desde ahora solo tiene un futuro como esclavo.
Salir del mundo mórbido y cierre de la civilización de mercado

La vida es un mundo que se abre y está abierta al mundo. Ciertamente, a menudo ha sufrido aquel terrible fenómeno de inversión donde el amor se convierte en odio, donde la pasión de vivir se transforma en un instinto de muerte. Durante siglos ha sido reducida a la esclavitud, colonizada por la cruda necesidad de trabajar y de sobrevivir como una bestia.
Sin embargo, no se conoce ningún ejemplo de un encierro en celdas de aislamiento de millones de parejas, familias y solitarios que la quiebra de los servicios de salud los haya convencido de aceptar su destino si no mansamente al menos con rabia contenida.
Cada uno se encuentra solo, enfrentado a una existencia donde está tentado de separar la parte de trabajo servil y la parte de los locos deseos. ¿Es el aburrimiento de los placeres consumibles compatible con la exaltación de los sueños que la infancia ha dejado cruelmente incumplidos?

La dictadura del lucro ha resuelto quitarnos todo en el mismo momento en que su impotencia se extiende mundialmente y la expone a una posible aniquilación.
La absurda inhumanidad que nos ha estado ulcerando durante tanto tiempo ha estallado como un absceso en el confinamiento que ha ordenado la política de asesinato lucrativo, que las mafias financieras practican cínicamente.

La muerte es la última indignidad que el ser humano se inflige. No bajo el efecto de una maldición, sino por la desnaturalización que le fue asignada.
No es ni a través del miedo ni a través de la culpabilidad que romperemos las cadenas que hemos forjado en el miedo y la culpabilidad. Es a través de la vida redescubierta y restaurada. ¿No es esto lo que el poder invencible de la ayuda mutua y la solidaridad demuestra en estos tiempos de extrema opresión?
Una educación machacada durante miles de años nos ha enseñado a reprimir nuestras emociones, a quebrar nuestros impulsos de vida. Queríamos que la bestia que habita en nosotros fuera un ángel a cualquier precio.
Nuestras escuelas son guaridas de hipócritas, de reprimidos, de torturadores de la razón. Los últimos entusiastas del conocimiento caminan con dificultad con el coraje de la desesperación. ¿Aprenderemos, finalmente, al salir de nuestras células carcelarias, a liberar la ciencia del grillete de su utilidad lucrativa? ¿Vamos a ocuparnos de refinar nuestras emociones, no de reprimirlas? ¿Vamos a rehabilitar nuestra animalidad, no para domarla, como domamos a nuestros hermanos supuestamente inferiores?
No incito aquí a la sempiterna buena voluntad ética y psicológica, señalo con el dedo al mercado del miedo donde el guardia de seguridad hace sonar sus botas. Llamo la atención sobre esta manipulación de las emociones que aturde y cretiniza a las multitudes, advierto contra la culpabilización que merodea en busca de chivos expiatorios.
¡Acusar a los viejos, los desempleados, los sin-papeles, los sin-techo, los extranjeros, los chalecos amarillos, los excluidos! Este es el mugido de esos accionistas de la nada que salen a comprar el coronavirus para propagar la plaga emocional. Los mercenarios de la muerte no hacen más que obedecer los dictados de la lógica dominante.

Lo que debe erradicarse es el sistema de deshumanización establecido y aplicado con fiereza por aquellos que lo defienden por el bien del poder y del dinero. Hace tiempo que el capitalismo ha sido juzgado y condenado. Estamos abrumados por la plétora de alegatos en su contra. Es suficiente.
La imaginería capitalista identificó su agonía con la agonía del mundo entero. El espectro del coronavirus fue, si no el resultado premeditado, al menos la ilustración exacta de su absurdo maleficio. El caso está resuelto. La explotación del hombre por el hombre, de la cual el capitalismo es un avatar, es un experimento que ha salido mal. Asegurémonos de que su siniestro chiste de aprendiz de brujo sea devorado por un pasado del que nunca debió surgir.

Solo la exuberancia de la vida redescubierta puede romper al mismo tiempo los grilletes de la barbarie del mercado y la coraza caracterial que imprime en la carne viva de todos la marca de lo económicamente correcto.

La democracia autogestionaria anula la democracia parlamentaria

Ya no se trata de tolerar que los responsables, encaramados en todos los niveles de sus comisiones nacionales, europeas, atlánticas y mundiales, pasen a desempeñar el papel de culpables y de no-culpables. La burbuja de la economía, que han inflado con deudas virtuales y dinero ficticio, implosionó y estalló ante nuestros ojos. La economía está paralizada.
Incluso antes de que el coronavirus revelara la magnitud del desastre, las “altas instancias” se apoderaron de la máquina y la paralizaron más certeramente que las huelgas y los movimientos sociales que, por muy útilmente contestatarios que hayan sido, no fueron muy eficaces.

Basta de farsas electorales y diatribas de pacotilla. Que estos representantes electos, embrutecidos por las finanzas, sean barridos como basura y desaparezcan de nuestro horizonte como ha desaparecido en ellos el rastro de vida que les presta un rostro humano.
No queremos juzgar y condenar el sistema opresivo que nos ha condenado a muerte. Queremos destruirlo.

¿Cómo podemos no volver a caer en este mundo que se derrumba, en nosotros y frente a nosotros, sin construir una sociedad con lo humano que permanece al alcance de nuestras manos, con la solidaridad individual y colectiva? La conciencia de una economía gestionada por el pueblo y para el pueblo implica la liquidación de los mecanismos de la economía de mercado.
En su última acción inesperada, el Estado no se contentó con tomar a los ciudadanos como rehenes y encarcelarlos. Su no-asistencia a las personas en peligro las mata por miles.
El Estado y sus patrocinadores han arruinando los servicios públicos. Ya nada funciona. Lo sabemos con toda certeza: la única cosa que logran hacer funcionar es la organización criminal del lucro.
Han llevado sus negocios menospreciando al pueblo, el resultado es deplorable. Del pueblo depende hacer los suyos arruinando los de ellos. Depende de nosotros empezar todo de nuevo partiendo de nuevas maneras.

Cuanto más prevalece el valor de cambio sobre el valor de uso, más se impone el reino de la mercancía. Cuanta más prioridad le demos al uso que queremos hacer de nuestra vida y de nuestro medio ambiente, más perderá la mercancía su corrosividad. La gratuidad le dará la estocada.

La autogestión marca el fin del Estado del que la pandemia ha mostrado tanto su bancarrota como su nocividad. Los protagonistas de la democracia parlamentaria son los enterradores de una sociedad deshumanizada a causa de la rentabilidad.
Por otro lado, confrontado con la incompetencia de los gobiernos, hemos visto al pueblo mostrar una solidaridad inquebrantable e implementar una verdadera autodefensa sanitaria. ¿No es esta una experiencia que permite augurar una extensión de las prácticas autogestionarias?
Nada es más importante que prepararnos para hacernos cargo de los sectores públicos, antaño asumidos por el Estado, antes de que la dictadura del lucro los envíe a la chatarrería.

El Estado y la rapacidad de sus patrocinadores han detenido todo, todo paralizado salvo el enriquecimiento de los ricos. Ironías de la historia, la pauperización es ahora la base para una reconstrucción general de la sociedad. Quien ha enfrentado la muerte, ¿cómo podría tener miedo del Estado y su bofia?
Nuestra riqueza, es nuestra voluntad de vivir

Negarse a pagar contribuciones e impuestos ha dejado de pertenecer al repertorio de las incitaciones subversivas. ¿Cómo podrían pagarlos las millones de personas que carecerán de medios de subsistencia mientras que el dinero, cuantificado en miles de millones, continúa siendo engullido por el abismo de las malversaciones financieras y de la deuda que ellas profundizan? No olvidemos que de la prioridad dada al lucro nacen las pandemias y la incapacidad para tratarlas. ¿Vamos a quedarnos con el aviso de las vacas locas sin aprender ninguna lección? ¿Vamos a admitir finalmente que el mercado y sus administradores son el virus que hay que erradicar?
Ya no es tiempo de indignación, lamentaciones, declaraciones de desconcierto intelectual. Insisto en la importancia de las decisiones que tomarán las asambleas locales y federadas “por el pueblo y para el pueblo” en materia de alimentación, vivienda, transporte, salud, educación, cooperativa monetaria, mejora del ambiente humano, animal y vegetal.
Sigamos adelante, incluso a tientas. Es mejor errar experimentando que retroceder y repetir los errores del pasado. La autogestión está en germen en la insurrección de la vida cotidiana. Recordemos que lo que destruyó e interrumpió la experiencia de las colectividades libertarias de la revolución española fue la farsa comunista.

No le pido a nadie que me apruebe y mucho menos que me siga. Voy por mi camino. Todos y todas son libres de hacer lo mismo. El deseo de vida es ilimitado. Nuestra verdadera patria está en todas partes donde la libertad de vivir está amenazada. Nuestra tierra es una patria sin fronteras.

Raoul Vaneigem
10 de abril de 2020
Traducción, Evade Chile
Correcciones, π
Mira també:
https://inutil.home.blog

Sobreviviendo al Virus: Una guía anarquista

Capitalismo en crisis—Totalitarismo en ascenso—Estrategias para la resistencia

La pandemia no va a acabar en las próximas semanas. Incluso si las estrictas medidas de confinamiento logran reducir el número de infecciones a lo que era hace un mes, el virus podría volver a propagarse exponencialmente tan pronto se suspendan las medidas. Es probable que la situación actual continúe durante meses (repentinos toques de queda, cuarentenas inconsistentes, condiciones cada vez más desesperadas), aunque casi con certeza cambiará de forma en algún momento cuando las tensiones en su interior desborden. Para prepararnos para ese momento, protejámosnos a nosotros mismos y a los demás de la amenaza planteada por el virus, reflexionemos sobre los riesgos y la seguridad que plantea la pandemia, y enfrentemos las desastrosas consecuencias de un orden social que nunca fue diseñado para preservar nuestro bienestar en primer lugar.

Este texto entrega consejos médicos para lidiar con el virus; este otro aborda la importancia del apoyo mutuo. Puedes encontrar una lista de iniciativas de apoyo mutuo en Estados Unido aquí y en Alemania aquí.

(más…)

(A-Radio) Un resumen a dos meses del comienzo de la revuelta social en Chile.

Una de nuestras radioactivistas fue a Chile a apoyar el levantamiento e
informarnos a nosotras - y a ustedes - sobre lo que está pasando después
que los militares se retiraran de la calle, que hubiera algunos cambios
en el gobierno, pero que las tensiones persisterían, ya que el objetivo
mayor, un cambio radical en el sistema, no está cerca - aún. Estamos
publicando informes de manera semi-regular conteniendo las impresiones
de nuestra compa que estará recorriendo diferentes ciudades en Chile.

Hoy, después de dos meses, la revuelta sigue viva a pesar de todos los
intentos a nivel político y por medio de la represión de apagar el
fuego. En este resumen les ofrecemos un mix de entrevistas que reflejan
las diferentes formas de organización además de música, performances y
audios directamente desde la calle para dar un panorama contundente de
lo que estuvo pasando - y sigue pasando, en esta revuelta que es el
mayor estallido social desde los años 80.

El audio lo encontrarán aquí:
http://aradio.blogsport.de/2019/12/18/a-radio-auf-spanisch-un-resumen-a-dos-meses-del-comienzo-de-la-revuelta-social-en-chile/

Duración: 90 min

Más audios sobre la revuelta social en Chile encontrarán aquí:
http://aradio.blogsport.de/2019/10/20/zur-situation-in-chile-deesen/

Disfruten y pongan la información en sus blogs y páginas web.

Cualquier comentario o sugerencia, por favor al correo:
aradio-berlin/at/riseup(.)net.
Más audios en castellano o inglés aquí:
http://aradio.blogsport.de/englishcastellano/

Entre los audios en castellano recientes se encuentran los siguientes temas:
* Una entrevista a una compa de Rara Señal, un proyecto radiofónico en
Valparaíso, sobre la revuelta social en Chile:
http://aradio.blogsport.de/2019/10/20/zur-situation-in-chile-deesen/
* Una serie de audio impresiones sobre la revuelta social en curso en
Chile: http://aradio.blogsport.de/2019/10/20/zur-situation-in-chile-deesen/
* Mapuche I (2019): Natividad Llanquileo: La ley antiterrorista en
Chile, la persecución del pueblo mapuche y el trabajo del CIDSUR:
http://aradio.blogsport.de/2019/01/20/a-radio-auf-spanisch-mapuche-i-2019-natividad-llanquileo-la-ley-antiterrorista-en-chile-la-persecucion-del-pueblo-mapuche-y-el-trabajo-del-cidsur/
* Una entrevista con The Final Straw sobre la marcha "Unite the Right"
en Charlottesville (EEUU) en 2017 y el asesinato de Heather Heyer:
http://aradio.blogsport.de/2018/08/12/a-radio-auf-spanisch-hace-un-ano-charlottesville-eeuu-y-el-asesinato-de-heather-heyer
* Una entrevista sobre la represión contra el movimiento anarquista y el
sistema carcelario en México:
http://aradio.blogsport.de/2018/03/13/a-radio-auf-spanisch-mexico-i-la-represion-contra-el-movimiento-anarquista-y-el-sistema-carcelario-en-mexico-2018/
* Región chilena III - La documentación de una presentación de la CAM
sobre el montaje de la Operación Huracán contra la lucha mapuche:
http://aradio.blogsport.de/2018/02/24/a-radio-auf-spanisch-region-chilena-iii-la-cam-sobre-el-montaje-de-la-operacion-huracan-contra-la-lucha-mapuche/

ps.: Ahora también estamos en Twitter: Nos pueden seguir por @aradio_berlin!
ps.2: Y por si acaso: Para nuestra labor internacional estamos buscando
gente que esté dispuesta a traducir del inglés o alemán al castellano.
De esta forma podremos traerles muchos más audios sobre el movimiento
anarquista y libertario a nivel mundial.

FEDERACIÓN ANARQUISTA SANTIAGO: December 6, 2019 — QUINTO COMUNICADO

Ante la explosión social en la región chilena la Federación Anarquista Santiago declara:

— 1- A cincuenta días del Estallido Social los pueblos siguen firmes en la lucha, los intentos de desmovilización, la criminalización, el terrorismo de Estado y el cansancio propio de jornadas de resistencia no han sido suficientes para doblegar la voluntad de la clase oprimida, la cual se ha levantado para no arrodillarse  nunca más. —- De forma permanente y continua la organización se fortalece, el tejido social aniquilado por la dictadura de Pinochet hoy se reconstruye palmo a palmo, en instancias como las Asambleas Territoriales, las organizaciones territoriales y sindicatos, actividades
culturales, las ollas comunes, y en la protesta florece la Comunidad Organizada. Los pueblos en lucha han demostrado toda su creatividad y rebeldía, generando de esta forma una resistencia infatigable. Emocionante ha sido la protesta de millones de mujeres y disidencias, gritándole al mundo que “El Estado opresor es un macho violador”, eco que se ha sentido en todos los rincones del planeta, el capitalismo y
el patriarcado tiemblan ante la rebeldía de los pueblos.

Es tremendamente importante que todo lo que hemos vivido en estos meses de resistencia no quede en lo anecdótico ni en lo coyuntural, de ahí es de suma importancia crear y fortalecer los organismos de la clase oprimida tales como sindicatos, federaciones y centros de estudiantes, asambleas territoriales, organizaciones de mujeres, disidencias sexuales y feministas, comités de allegados, coordinaciones en defensa de la tierra, el agua y los territorios, organizaciones de pueblos ancestrales, etc. De esta forma asegurar el protagonismo popular e ir consolidando este proceso de acumulación de fuerzas.

2- El Estado sigue con su política del terror, extendiendo así las violaciones a los derechos humanos por todos los territorios, situación que ha sido visualizada inclusive por organismos internacionales de clara tendencia liberal. Las atribuciones de sus lacayos son absolutas, y cada vez que el Gobierno ha podido, les ha salido a sobar el lomo a los esbirros quienes esparcen el terror, la violencia, la tortura y la violación por nuestras calles y barrios. Las cifras de la represión son cada vez más dramáticas: más de 8.500 detenid@s, miles de torturad@, cient@s de violad@s, inciertas cifras de desaparecid@s, una treintena de asesinad@s, y casi 300 personas con sus ojos mutilados. Nos están
matando, desapareciendo, torturando y violando.

Sumado a lo anterior los mecanismos de represión se han incrementado, al punto de volver a integrar policías retirados y adelantar la promoción de quienes se encontraban en proceso “capacitación”, aumentando de esta forma la presencia represiva de forma considerable. Si bien legalmente no nos encontramos en Estado de Excepción, los pueblos en lucha han podido comprobar el carácter permanente y velado de
este, ya que el terrorismo de Estado sigue más presente que nunca.

3- Sumado a lo anterior, los partidos de orden se abrazan y festinan la emanación desde el putrefacto Congreso Nacional de leyes que vienen a criminalizar la protesta social. Leyes que castigarán con severas penas a quienes realicen huelgas, tomas de terrenos, u se organicen para levantarse contra este sistema de dominación; se nos prohíbe de esta manera toda forma de resistencia efectiva en contra el Capitalismo y el Patriarcado. Por otro lado se avanza a crear una nueva policía política, la cual contará con agentes encubiertos para así perseguir, hostigar y asesinar a luchador@s sociales, y si como esto no fuese poco, se tramita una Ley que permita a las Fuerzas Armadas proteger la
infraestructura que posibilita el flujo de mercancía y el expolio de la naturaleza.

Esta agenda represiva contó con los obvios votos de la Derecha y la “Ex Concertación” -arquitectos de esta democracia con olor a lacrimógenas-, no obstante, también se contó con las omisiones y votos de la llamada “Izquierda”; Partido Comunista y Frente Amplio de quienes jamás nos sentiremos traicionad@s ya que nunca han estado del lado de la clase oprimida. Con esto solo vienen a reafirmar lo que en las calles se sabe y conoce, que no son más que falsos críticos, amantes de la democracia burguesa y sus privilegios, solo buscan aportar a la precarización de nuestras vidas y brindarán al llenar las cárceles de luchador@s sociales.

Los pueblos poseen sabiduría, por tanto entendemos que esto no fue un “error político” como chillan algún@s por redes sociales, sino que una declaración de guerra directa a la clase oprimida. Los pueblos poseen memoria, por lo tanto jamás olvidaremos que ayudaron al gobierno de turno a masacrarnos.

4- La casta política, los “expertos periodistas”, y cuanto comentarista que se pasea por los set de televisión han apuntado a diversos grupos quienes estarían detrás del “problema de seguridad pública que enfrenta Chile”. Estas estupideces vienen de bocas burguesas, las cuales jamás han entendido la rebeldía popular y lo indomable de ésta. Este estallido social no tiene jefes, ni cabecillas, ni líderes, es la clase oprimida en su conjunto quien se ha rebelado ante un sistema que nos prohíbe vivir en condiciones dignas, que nos niega el agua y la tierra, que mercantiliza nuestros cuerpos y territorios, que nos prohíbe todo.

5- Finalmente llamamos a continuar la resistencia, hoy son miles l@s pres@s del estallido social quienes se encuentran recluid@s en las cárceles de la burguesía, llamamos a extender la acción solidaria y luchar por su pronta liberación. Así mismo hay que continuar consolidando el protagonismo popular fortaleciendo y creando instancias organizativas de todo tipo, las cuales vayan avanzando a la construcción de Comunidad Organizada, para así concretar nuestra auto liberación y la caída del sistema de dominación patriarcal-capitalista y su estrategia colonizadora.

¡A continuar la Lucha!
¡Libertad inmediata a l@s pres@s del estallido social!
¡A fortalecer el Protagonismo Popular!
¡A enraizar el Anarquismo!
¡A construir Comunidad Organizada!
¡Viva la lucha de los pueblos!

FEDERACIÓN ANARQUISTA SANTIAGO