SE HA CONFUNDIDO SALUD PÚBLICA CON AUTORITARISMO DICTATORIAL.

https://www.actasanitaria.com/mata-al-policia-de-balcones-y-de-mascarillas-que-llevas-dentro/

Mata al policía (de balcones y de mascarillas) que llevas dentro

Juan Gervás

Las medidas drásticas impuestas por el equipo cuasimilitar erigido en factótum contra la pandemia del coronavirus, además de no haber dado los resultados anunciados, pues se está poniendo de manifiesto que no eran las adecuadas, ha generado en la sociedad una especie de autoritarismo dictatorial que ha convertido a muchos ciudadanos en auténticos lobos (‘Homo homini lupus’) contra sus convecinos.

Las paredes hablan. En París, Francia, mayo de 1968. “Un policía duerme en cada uno de nosotros, es necesario matarlo”

“Durante la revuelta estudiantil de “Mayo del 68”, en París (Francia), un eficaz medio para la difusión de las ideas fueron los graffitis en las paredes de los edificios de la ciudad. Algunas de las frases que aparecieron ahí las conocemos hasta hoy porque han quedado en la memoria colectiva como signo de esperanza, de voluntad libertaria, de energía joven, cosas que absurda y permanentemente arrojamos a la basura. Aquí, una pequeña selección de graffitis. Las “firmas” indican el lugar de París en el que apareció la frase: http://www.dim.uchile.cl/~anmoreir/ideas/graffiti.html

Actitudes censoras e inquisitoriales desde balcones y ventanas

En la pandemia de 2020 la actitud política y social ha sido y es exactamente la contraria a la del “Mayo del 68”, una actitud que exhibe impúdicamente un espíritu burocrático autoritario.

Con las amenazas y con las multas, con el pánico y con los nuevos confinamientos drásticos, se transforma un problema de salud pública en otro de orden público

Con la excusa de “salvar vidas” y de “aplanar la curva” se han tomado medidas draconianas que justamente conllevan el incremento de muertos y el no aplanar la curva. Además, se ha entendido la solidaridad como intolerancia, también lo contrario de lo que precisamos.

Resulta increíble pero cierto: la cuarentena total y la reclusión en casa provocó en España cataratas de insultos vertidos desde los miradores de los acantilados de los edificios de viviendas. Hubo quien encontró en el ejercicio censor e inquisitorial un desahogo a su impotencia, o un alivio a su miedo, o una oportunidad a su violencia, o una mezcla de todo ello. Quienes tenían que utilizar la calle se vieron insultados por el simple hecho de caminar, con independencia de su necesidad https://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/videos/detalle/7123861/videola-policia-balcon-vecinos-insultan-personas-calle/

La policía del balcón puede pasar de las palabras a los hechos: “La acción del policía de balcón deja situaciones incómodas como la que vivió Alba. La mujer vive en Sant Feliu de Llobregat con su marido y sus dos hijos, de 6 y 2 años, en un piso de 65 metros cuadrados con un balcón diminuto. El sábado pasado, el día antes de que los niños pudieran salir a la calle, Alba salió a comprar el pan junto a sus “dos terremotos”, como los define ella, porque su marido estaba en el trabajo. Fue a la panadería que queda a la vuelta de la esquina y en el camino se cruzó con un vecino a quien saludó a varios metros de distancia. Hablaron apenas dos minutos, tiempo suficiente para que otro vecino que los observaba desde el balcón se molestara y decidiera recriminar aquella actitud lanzándole a Alba una manzana que a punto estuvo de alcanzarla. “Fue intencionado y venía de muy arriba, nos podía haber hecho mucho daño. La gente está fatal”, lamenta con indignación”
https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200502/48894083154/policia-de-balcon-cuando-el-vecino-se-erige-en-autoridad.html

De los balcones a las mascarillas

Japón es el país más envejecido del mundo y, pese a que el nuevo coronavirus mata sobre todo a viejos, la mortalidad por covid19 en Japón ha sido de ocho muertos por millón de habitantes. Por comparación, en España, donde hay menos viejos, ha habido 608 muertos por millón de habitantes (76 veces más que en Japón).

En Japón no ha habido confinamiento nacional, del estilo del empleado en China, Argentina, España e Italia, por ejemplo.

En Japón la gente suele llevar mascarillas en cuanto tiene el menor síntoma de infección respiratoria alta, pero su buen resultado en salud durante la pandemia lo han logrado con el simple consejo de evitar aglomeraciones, hacinamientos, locales mal ventilados y relaciones estrechas prolongadas https://www.bbc.com/news/world-asia-53188847

En estas circunstancias de convivencia estrecha quizá valga la pena el uso de la mascarilla, incluso como forma de recordarnos la situación de posible contagio, aunque el fundamento científico sea dudoso. Donde no hay dudas es en la inutilidad del uso permanente de la mascarilla, al aire libre y en soledad. No tenga miedo de que le contagien el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 al aire libre, por cruzarse con alguien que no lleve mascarilla; tenga miedo, si acaso, en las situaciones a evitar según las normas japonesas ya comentadas, sobre todo si está marginado, sin hogar, en pobreza, con trabajo precario, viviendo en albergues, trabajando en servicios de seguridad y de cuidados, en industrias cárnicas y en otras https://www.elindependiente.com/vida-sana/salud/2020/07/12/extender-el-uso-obligatorio-de-mascarillas-no-controlara-por-si-solo-los-rebrotes/

En algún país, como Dinamarca, incluso se desaconseja por las autoridades el uso permanente de las mascarillas, por insanas https://www.bloomberg.com/graphics/2020-opinion-coronavirus-global-face-mask-adoption/?utm_medium=email&utm_source=newsletter&utm_term=200717&utm_campaign=sharetheview

En sentido contrario, hay que promover las actividades al aire libre, tipo: “Donde entran el aire y el sol, no entra el doctor [ni el #coronavirus]“. Contra #covid19, actividades al aire libre. Todas las que se puedan y a todo lo largo del año. Al aire libre, o con las ventanas abiertas de par en par. Desde estudiar, a trabajar, comer, bailar y follar.

En La Hiruela, Madrid. Policía de mascarilla

Con la excusa de “salvar vidas” y de “aplanar la curva” se han tomado medidas draconianas que justamente conllevan el incremento de muertos y el no aplanar la curva

La Hiruela es un precioso pueblo de montaña, en la Sierra del Rincón (Reserva Mundial de la Biosfera), Madrid (España) que se puede visitar, y sobre todo, “pisar”, en el sentido de andar por los muchos senderos que cruzan el término y alrededores, especialmente sus molinos y el curso alto del río Jarama. La Hiruela tiene apenas 60 habitantes.

En un recorrido por La Hiruela:

-Buenas tardes (a un vecino varón adulto enmascarado que está tirando cívicamente la basura a los distintos contenedores)
-Mejores serían sin llevasen mascarilla (contesta inesperadamente al grupo familiar visitante que le ha saludado afablemente y que, efectivamente, va a cuerpo gentil)
-Pero ¿usted no sabe que son inútiles al aire libre, como ahora mismo, y que no son obligatorias por ahora en la Comunidad de Madrid?
-Yo sé que en este pueblo no ha habido ningún caso de covid19 por llevar todos mascarilla
-Usted no ha leído nada sobre este problema
-Al contrario, no paro de leer
-Entonces es que no ha entendido nada
-¡Ponganse la mascarilla!
-¡Mate al policía que lleva en la cabeza!

Y, un poco en el estilo que describió Miguel de Cervantes: “Y luego, incontinente, caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese y no hubo nada”.

Cuando las “autoridades” fracasan, castigan al pueblo

Por supuesto, nada justifica el uso de la mascarilla al aire libre y en solitario, como es está imponiendo en España. Llevar mascarillas en todo momento y lugar es un disparate que “castiga” a la población como forma de “reparación” de los errores y fallos de las autoridades, sus expertos y sus generales.

Con las amenazas y con las multas, con el pánico y con los nuevos confinamientos drásticos, se transforma un problema de salud pública en otro de orden público. Ejemplo de esta absurda situación es Cataluña (España), donde se ha impuesto el uso obligatorio de la mascarilla en toda situación y lugar; es decir, también estando solo en medio del campo.

En Cataluña ha fracasado el trabajo de campo (de detección y aislamiento precoz de casos y de contactos contagiados), de salud pública, de salud laboral y de inspección de trabajo de forma que se incrementan los casos y probablemente las muertes. ¿Solución? ¡Castigar a población y profesionales sanitarios con confinamiento draconiano, mascarillas obligatorias permanentes, anulación vacaciones, etc! Con ello se lavan las manos al tiempo que generan la intolerancia y el control represivo, el policía de la mascarilla.

Es el paternalismo de los que confunden Salud Pública con Autoritarismo Dictatorial, un “Paternalismo Sádico” que pretende transferir culpabilidad a quienes son víctimas de la inoperancia e incompetencia de las autoridades, ante la pandemia y antes de la misma (por ejemplo, con el abandono del sistema sanitario público)
https://gerentedemediado.blogspot.com/2020/07/la-nueva-normalidad-iii-problemas.html
https://diarisanitat.cat/restriccions-despres-de-la-incompetencia/

En catalán, pero se entiende: “Posar l’èmfasi en l’ús urbi et orbe de la mascareta pot proporcionar una falsa sensació de seguretat i fomentar la intolerància i el control repressiu” https://diarisanitat.cat/la-covid-19-i-la-mascareta-urbi-et-orbe/

¡Con lo sencillo que sería, por ejemplo, copiar a Alemania que ha tenido la sexta parte de la mortalidad covid19 española, y hacer bien las labores de la autoridad evitando medidas draconianas! https://www.upf.edu/inicio/-/asset_publisher/VqFup2qZdhmS/content/id/236157893/maximized#.XxLUSOex_IW

Síntesis

La mejor respuesta a la pandemia no es el uso obligatorio de la mascarilla en todo lugar y momento, pues esta respuesta ahonda en el fracaso de las medidas que han llevado a España a ser el país del mundo desarrollado que más daño ha causado con su política ante la pandemia, en salud (muertes) y en economía (desempleo)
https://www.actasanitaria.com/dimes_y_diretes/espana-en-el-ultimo-puesto-el-33o-de-la-ocde-por-la-respuesta-a-la-pandemia-del-coronavirus/

Para disminuir casos y muertes, y para no destruir más la economía, justo precisamos lo contrario, pedagogía, salud pública, solidaridad y tolerancia…y buen hacer de las “autoridades”.

Para saber más, si tiene una hora “tonta” por favor dedíquela a este vídeo-entrevista
https://diariodetierra.com/diario-de-tierra-juan-gervas-entrevista-coronavirus-mascarillas-asilos-confinamiento/

Hay esperanza: somos muchos los que hemos matado al policía que llevamos en la cabeza.

 

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s