De la manada y el falso debate sobre su condena desde nuestro punto de vista antiautoritario…

El falso debate que tras la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso de “La Manada” que alguna gente realiza ya sea para acusar al feminismo de punitivo o para acusar al movimiento contra las cárceles de machista nos parece absurdo, malintencionado y servil a los intereses de los grupos sociales dominantes y ajeno a las clases populares, a las corrientes antiautoritarias. Ni nos alegramos, ni entristecemos por los 15 años de condena que le han caído a esta gentuza, sabemos que tanto el movimiento de las mujeres como los movimientos antiautoritarios no son lo suficientemente fuertes para imponer la autodefensa de la gente oprimida sobre la vida de esta gentuza, por lo tanto nada que decir, al menos no han quedado impunes..

El análisis sobre la función de la cárcel y el castigo en nuestra actual sociedad capitalista no puede perderse en la falsedad de quien merece o no tal o cual condena, sino de cual es su función en el control de la población, en la defensa de las clases privilegiadas y los sectores sociales que las defienden, en el mantenimiento del estatus quo impuesto por el conglomerado de grupos de Poder que constituyen el actual Estado-Capital que nos oprime.

Nos alegramos que al menos el juicio mediático hacia la mujer violada cesa o pierde toda credibilidad ante esta condena clara y firme. En todos los casos de violación que el Poder decide juzgar, hay dos juicios. Uno inquisitorial y basado en la “probatio diabolica” sobre la persona violada (normalmente mujer o menor de edad) y otro, con todas las garantías de la justicia burguesa sobre los violadores y como este caso ha demostrado con toda la simpatía de jueces, fuerzas del orden publico, buena parte de los medios y el calor de la extrema derecha. Si los violadores hubiesen sido de otra extracción social o fuesen personas racializadas, la misma gente que ha defendido a los de “La Manada” pediría penas duras, linchamientos públicos y generalizarían su discurso de odio hacia los sectores sociales mas indefensos.

La mujer violada en este caso como en la mayoría de casos se ha encontrado indefensa, expuesta al juicio publico, cuestionada en su vida cotidiana e intimidad, investigada por detectives privados y una larga lista de otras humillaciones. Su nombre, imagen y vida ha sido enseñada por los “realitys show” de la propaganda del Poder. Admiramos su valentía (no le ha quedado otra alternativa) pues “La Manada” ya había actuado otras veces con toda impunidad y se ha atrevido denunciarlos poniéndose en el centro del huracán en la actual lucha de las mujeres por emanciparse, lucha que en si supera los limites del feminismo (huelgas de mujeres, derechos laborables, vivienda, precariedad…) entrando como protagonistas las mujeres trabajadoras, a veces olvidadas, de la lucha de clases.

Un guardia civil destinado a investigar casos de violencia machista, un militar, un guardia de seguridad y dos hooligans ultras del Sevilla se ajuntan y entre otras cosas se organizan para violar mujeres. Este tipo de gente se saben impunes, en muy pocos casos los pillan y son condenados, da igual que violen, asesinen mendigos, apaleen inmigrantes, incendien locales, vendan droga etc. Son la forma mas actual del fascismo y nos sorprende que este detalle pase tan desapercibido. Y que nadie piense que en la cárcel serán como los presos de nuestra clase social, estarán protegidos del resto de presos, participarán de los máximos beneficios carcelarios, pues normalmente tienen un buen comportamiento, es decir un comportamiento colaborador con los carceleros y cualquier decisión del juez de vigilancia les será favorable. La actual política penitenciaria se preocupa en la reinserción de violadores, pederastas y maltratadores mientras encierra al aislamiento y endurece las condiciones del castigo a los presos sociales-económicos-políticos que se muestran íntegros aunque sus delitos no sean graves… Por otro lado la estancia en prisión de gente como la de la manada es un “ave raris” en actual del sistema carcelario por su perfil social e ideológico de la misma… Son gente “normal”, dicen, gente como ellos, gente de los suyos, ciudadanos que se han equivocado, no enemigos, no pobres que roban, no lumpem a castigar.

También leemos opiniones que afirman que esta condena demuestra que la justicia no es patriarcal. Que esta condena desmiente al movimiento de condena de la anterior condena. Todo al contrario, la condena del Tribunal Navarro fue tan escandalosa que era muy difícil de defender, sobretodo por la movilización feminista y popular contra la misma. Sentimos en su momento una triste satisfacción ante la movilización de las mujeres contra la misma que supero el encuadramiento que tradicionalmente limita las movilizaciones y protestas feministas, convirtiéndose en un amplio movimiento popular. Pocas veces se ha desenmascarado el carácter patriarcal e injusto del sistema de justicia. El descrédito y deslegitimidad a partir de esta condena obliga al Tribunal Supremo a corregirla entre otros motivos por la movilización desde abajo y por coincidir con varios casos, (como el del “Proces” y los de corrupción) a los cuales esta obligado a condenas con perfil claramente arbitrario y político. No nos creemos nada y menos si los responsables de la anterior condena no son juzgados y condenados por prevaricación.

Lo dicho, el cambio de sentencia no es debido al convencimiento de los miembros del Tribunal Supremo en lo “correcto” de su decisión sino gracias a la lucha en la calle de los movimientos feministas y populares que han generalizado el descrédito de la judicatura.

A pesar que no vemos demasiado claras las estadísticas, se nos hace evidente que la mayoría de las personas presas están en la cárcel no por delitos sexuales, violencia de género, pederastia, asesinatos psicópatas o con casos derivados de la corrupción político-económica. Hacer este estudio desde una óptica anticarcelaria no estaría mal pero lo vemos muy cuesta arriba que desde aquí lo hagamos con cierto rigor. Pero lanzamos la idea. Interpretando superflua y rápidamente los datos, intuimos muy certeramente que la mayoría de la gente que esta en prisión, están por delitos socio-político-económicos y no pertenecen a la élite sino a las clases populares a pesar que los casos de violación, feminicidio, violencia de genero, pederastia van aumentando, la represión se centra en los delitos que cuestionan la propiedad y el orden socioeconómico establecido.

Por los medios nos bombardean espectacularmente con la persecución de los casos de corrupción, violencia sexual, violencia de genero y similares (los casos que provocan espectáculo y morbo) pero la realidad vivida en la propia piel de las clases populares en cambio nos presenta que esta persecución es aparente y propagandística (aumentan las violaciones, los feminicidios y malos tratos). La denuncia feminista es tergiversada por el Poder para intentar esconder de a quien sirve la represión, el código penal y las cárceles ¿A quien realmente se protege, si a los grupos sociales mas indefensos o a los poderosos?

Faltando muchas cosas que decir, como siempre. Concluimos: Que una pretendida victoria no nos derrote y que una aparente derrota no nos venza.

Un abrazo y desde lo cotidiano: ¡Anarquía!

OdO

Consultad:

http://www.institucionpenitenciaria.es/web/portal/documentos/

https://estadisticasdecriminalidad.ses.mir.es/

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